lunes, 19 de febrero de 2007

Premio millonario para cortar efecto invernadero

Se busca eliminar de la atmósfera mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año

ALTERNATIVA. El incentivo ofrecido por Richard Branson con el apoyo de Al Gore responde a la urgencia por detener el efecto invernadero.


Tome nota. Hay 25 millones de dólares para quienes demuestren un sistema comercialmente viable que reduzca de manera considerable los gases invernaderos de la atmósfera a fin de lograr la estabilidad del clima en la Tierra.

Esa es la esencia del concurso Virgin Earth Challenge, lanzado por Richard Branson, propietario de Grupo Virgin, y Al Gore, el ex vicepresidente estadounidense ahora nominado al Óscar por mejor documental gracias a su película "La verdad incómoda".

Con esa iniciativa, Branson alentó a los "cerebros más brillantes del mundo" a idear una forma de eliminar al menos el equivalente a mil millones de toneladas de dióxido de carbono por año, y si es posible muchas más.

El plazo para la presentación de los proyectos es de cinco años. El ganador deberá demostrar ante el jurado --compuesto por Branson, Gore y reconocidos científicos e investigadores ambientalistas-- que su diseño no tiene contraindicaciones y que sus efectos benéficos serán de larga duración.

CONTRA EL TIEMPO
En www.carbondioxide.name se recolecta dinero para financiar la investigación de dos ideas ya existentes y para apoyar a otros en su búsqueda de la manera de reducir dióxido de carbono. Puede conocer más acerca del concurso en www.virginearth.com.

Diario El Comercio (PERU)
Publicado el día jueves 15 febrero de 2007

Combatir deforestación podría ser parte de la solución ante el calentamiento global

CATIE, sede central, 7 feb., 2007. El mundo pierde anualmente 13 millones de hectáreas de bosque y la mayoría de estos terrenos están en los países en vía de desarrollo de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). De esta forma, la transformación de bosques a tierras agropecuarias genera un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero atribuibles a actividades humanas; esta realidad provoca que la deforestación sea uno de los motores del cambio climático.

Por lo anterior y por las diferentes gestiones que se están realizando alrededor del mundo sobre el tema de cambio climático, en la sede central del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), ubicada en Costa Rica, delegados de diversas partes del orbe se reunieron para discutir posibles instrumentos y políticas que podrían implementarse bajo la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Estos mecanismos podrían incentivar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero procedente de la deforestación en países en desarrollo.

Lucio Pedroni, experto en bosques y cambio climático del CATIE, indicó que delegados designados por los puntos focales de América Latina ante la CMNUCC elaboraron una propuesta que será sometida a la Secretaría de la Convención para su consideración en las próximas reuniones del Cuerpo Subsidiario para Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA) y de las Partes de la Convención (CoP) este 2007.

“La reunión nos sirvió también para discutir dos temas relacionados con las actividades de proyecto forestales bajo el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) que son: elegibilidad de las tierras en las cuales se implementan dichos proyectos y la definición de proyectos de pequeña escala a las cuales se aplican modalidades y procedimientos simplificados”, señaló Pedroni. Pedroni indicó que en cuanto al primer tema se preparó una propuesta para facilitar el diseño de este tipo de proyectos y el segundo para ampliar las oportunidades de pequeños productores de participar en este tipo de proyectos.

Pedroni agregó que los delegados presentes en la reunión en CATIE acordaron elaborar un texto sobre ambos temas para ser presentados a la Secretaria de la CMNUCC. Los delegados participantes representaron a los siguientes países: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Republica Dominicana y Uruguay.

Paralela a dicha reunión, se organizó en CATIE un evento con los delegados de un grupo de países africanos, quienes también elaboraron una propuesta para evitar las emisiones causadas por la deforestación.

Ambas actividades fueron patrocinadas por la Cooperación Francesa, el Gobierno de Suiza y la Coalición para Países con Bosques Lluviosos (Coalition for Rainforest Nations) y fueron organizados por el Gobierno de Costa Rica con apoyo de la Oficina Nacional Forestal de Francia (ONF) y el CATIE.

NOTAS al editor

Las actividades para reducir la deforestación en los países en vía de desarrollo no forman parte de los acuerdos del Protocolo de Kyoto. Sin embargo, y varios estudios sugieren que reducir la deforestación podría ser una forma económicamente eficiente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Durante la onceava Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático (2005), Papua Nueva Guinea y Costa Rica propusieron a los 189 países parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de reconsiderar el tema de las emisiones causadas por la deforestación en los países en vía de desarrollo. La propuesta de Papua Nueva Guinea y Costa Rica fue aceptada en aquel momento y las Partes de la Convención se dieron cita para discutir propuestas sobre posibles instrumentos y mecanismos para reducir la deforestación en su treceava reunión, la cual tendrá lugar a finales de este año.

Del 28 de enero al 1 de febrero de 2007, el Gobierno de Costa Rica organiza tres importantes reuniones sobre el tema. Delegados de todos los continentes se reunieron en las instalaciones del INCAE en Alajuela para discutir posibles instrumentos y políticas que podrían implementarse bajo la Convención de Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto para reducir las emisiones causadas por la deforestación. Luego, del 31 de enero al 1 de febrero, los países de América Latina y un grupo de países Africanos se dieron cita en el CATIE para preparar el texto de una posible posición común que se enviaría a la Secretaría de la Convención de Cambio Climático. De los textos que recibirá la Secretaría de la Convención saldrán las propuestas que las Partes de la Convención analizarán en su reunión de fin de año.

Mayor información:

Lucio Pedroni
Grupo Cambio Global del CATIE
Tel. (506) 558 2510
Fax (506) 558 2051
Correo electrónico: lpedroni@catie.ac.cr

Usted también puede comunicarse con la Unidad de Comunicación del CATIE y contactarse con

Alexandra Cortés
Unidad de Comunicación
Sede Central del CATIE 7170
Tel. (506) 558 2417
Fax (506) 558 2058
Correo electrónico: acortes@catie.ac.cr

http://www.catie.ac.cr/BancoConocimiento/N/noticias_sede_combatir_deforestacion/noticias_sede_combatir_deforestacion.asp?CodIdioma=ESP

El cambio climático sí afectará a Piura

(Piura).- El cambio climático si tendrá efectos en Piura. Así lo afirmó el profesor de la facultad de Ingeniería de la UDEP, Rodolfo Rodríguez, quien señaló que estos cambios se manifestarán, a largo plazo, en la falta de agua, aumento del nivel del mar, trastornos en el ecosistema de la región y presencia cada vez más frecuente del fenómeno El Niño. El cambio climático se está dando a nivel global; nuestro país y región no quedará exenta de él.
Rodríguez, explicó cómo este cambio climático afectaría a nuestra región: “Debido a que se estima que el calentamiento en las partes altas será mayor el deshielo será más acelerado en esas zonas y por tanto se podría tener déficit de agua en los arroyos que alimentan nuestros ríos y una posterior escasez de agua, pues las fuentes que nutren los caudales desaparecerían”.
Los deshielos también se dan en zonas polares, y producirán un incremento en el nivel del mar, un signo más del cambio climático que será global. “Los océanos aumentarán su nivel debido a estos deshielos que están ocurriendo tanto en las zonas polares como en los glaciares”.
Otra secuela que trae el cambio climático es la variación en la biodiversidad de nuestra región, en flora y fauna, pues la presencia o no de algunos animales y plantas dependen del nivel de la temperatura (Termoecologia). “De incrementarse la temperatura, algunas especies de animales, marinos y terrestres, pueden migrar hacia otras zonas, los desiertos se extenderían invadiendo las zonas tropicales, lo que generaría un trastorno en el ecosistema”, refiere Rodríguez.
Otro trastorno que se estima ocurra es una mayor frecuencia de fenómenos El Niño de gran intensidad que traen consecuencias muy negativas para nuestra región.
¿Cómo enfrentar este cambio climático? “Enfrentar el cambio climático pasa por un proceso de adaptación a las condiciones del entorno. La disponibilidad de los recursos en los ecosistemas va a cambiar. Por ejemplo, la población tendría que ir adaptándose al consumo de nuevas especies del mar que vendrían con las aguas calientes así como de flora y fauna diferentes a las que hoy tenemos”.
Rodríguez asegura que podemos ayudar a detener el cambio climático. “Primero, concienciando a la población con respecto a la importancia conservar la naturaleza y reducir la emisión de dióxido de carbono. En segundo lugar, sensibilizando a las autoridades para que, en conjunto con los investigadores, establezcan políticas de protección y conservación del medio ambiente para aplicarlas a nuestra región”.

Sepa más
Se denomina cambio climático al aumento de la temperatura promedio del planeta, causado por la emisión desmedida de los llamados gases de efecto invernadero, principalmente como producto de la industrialización de los países más desarrollados del planeta.

Dirección de Comunicación
Universidad de Piura
http://www.dircom.udep.edu.pe/2007/febrero/254_05.html

jueves, 15 de febrero de 2007

¿Cuán naturales ..... son los “DESATRES NATURALES EN EL PAIS”?

Juan Eduardo Gil Mora (*)

Un desastre natural es el resultado de la manifestación de fenómenos geodinámicos (sismos, erupciones volcánicas, maremotos, tsunamis, huracanes, asentamientos súbitos de la corteza terrestre) que son consecuencias de la liberación de energía en las diversas partes de la Tierra; también existen desastres que son consecuencia de otros fenómenos naturales que usualmente son normales en la vida del planeta tales como sequías, precipitaciones cruentas, que en el caso de muchos países como el nuestro es el resultado del fenómeno de El niño o del cambio climático que se observa en el planeta. Estos fenómenos naturales siempre han existido desde hace millones de años, incluso desde antes que el hombre poblara la Tierra.
En los últimos 50 años el registro estadístico de los primeros fenómenos citados no se ha incrementado; sin embargo, los deslizamientos, derrumbes, huaycos, inundaciones, anegamientos y sus consecuencias funestas para la población más pobre si se han multiplicado por factores de 5 y 10; es decir hoy se observan deslizamientos y huaycos 10 veces más que hace 50 años y 5 veces más que sólo hace 10 años y constituyen una acción degradante para las poblaciones afectadas y, muchos llaman a estos acontecimientos como “desastres naturales”, “azote de la naturaleza”, “maldición divina”, “embates naturales” y lo peor de todo, muchos sostienen: “poco o nada podemos hacer” frente a la fuerza de la naturaleza; de ahí nos preguntamos: ¿son naturales estos acontecimientos?, ¿sólo se deben a la fuerza natural?, ¿qué deberíamos hacer todos?, ¿Quiénes tienen una mayor responsabilidad?. Intentaré postular algunas respuestas frente a estas interrogantes.
El incremento de los desastres no se debe a cambios de importancia en la estructura y clima terrestres, sino a la concentración de actividades económicas sin una adecuada planificación, especialmente en áreas propensas a estos acontecimientos. Pues se construyen carreteras en áreas frágiles no otorgándosele la pendiente adecuada, el peralte óptimo, la inclinación proporcional a los taludes y menos se implementan las acciones señaladas en los estudios de impacto ambiental, en el plan de manejo o en las acciones de mitigación; no se reforestan ni se protegen las aguas de escorrentía, no se consideran la pluviometría ni el arrastre de los sólidos por riachos temporales; por ello una carretera siempre ocasionará desestabilización y será potencialmente causante de derrumbes y deslizamientos y generará problemas en la cuenca baja. Igualmente, cuando se construyen represas, infraestructura de riego, no se tienen en cuenta los efectos e impactos que podrían generar después de 5 o más años, o bien ocasionan salinización o simplemente generan inundaciones por el mal cálculo de las fuentes de agua. Del mismo modo, se observan problemas con los sistemas de captación de agua, canales de derivación, que generalmente la falta de mantenimiento ocasionan estos mismos eventos. Otro caso importante es la construcción de puentes y pontones que en muchos casos de inundaciones y huaycos han sido las principales causantes de estos desastres, pues en su construcción no se calcula adecuadamente el mayor flujo del río, que usualmente se debe de tener en cuenta una información histórica de las crecidas, la fluctuación de caudales, la precipitación pluvial aguas arriba así como la naturaleza hidrogeológica de su área de influencia, por el contrario ha servido para obstruir el paso del río; por ello es importante usar la herramienta denominada: estudios de impacto ambiental que generalmente es empleada para la aprobación de los proyectos y no necesariamente para su ejecución y puesta en marcha. De otro lado, se construyen viviendas en zonas de riesgo, en áreas inundables, en suelos de protección, en suelos inestables ubicados en laderas con riesgo de deslizamiento; además las viviendas construidas no soportan las fuertes lluvias y lo que es más los pobladores no reciben el asesoramiento sobre la manera de reforzar estructuralmente sus viviendas para protegerlos contra estos desastres. Por lo tanto, estos no son fenómenos naturales sino son acontecimientos inducidos por una mala planificación e inadecuada implementación de las acciones.
Las acciones que hacen que estos denominados “embates de la naturaleza” se hayan incrementado se explican sustancialmente en las acciones emprendidas por el hombre y las instituciones; anualmente en el país se deforestan más de 50,000 has. Sólo en Cusco se tienen más de 1,000 eventos de incendios y quemas, la introducción de ganado exótico, las malas prácticas agrícolas, la obtención de leña, la expansión agrícola, etc. producen que la cobertura vegetal haya disminuido drásticamente produciendo la exposición del suelo a las fuertes precipitaciones pluviales que son características para nuestra Región. La vegetación hace las veces de un colchón amortiguador y no permite que el agua corra por la superficie del suelo desnudo arrastrando el suelo; en zonas arcillosas, el agua se almacena hasta la saturación y cuando esto ocurre, se suscitan los deslizamientos y derrumbes tan comunes hoy en día. El fenómeno de la erosión ha devastado más de 8 millones de has. en la zona andina, dejando suelos improductivos que son difíciles y costosos de recuperar. No cabe duda que las fuerzas naturales de la Tierra desempeñan un papel importante en el origen de los desastres, pero no deben de seguir considerándose como la causa principal de los mismos, porque el hombre es también responsable de que ellos ocurran. En efecto dos son las causas principales que dominan los procesos de desastres: la vulnerabilidad humana y el deterioro ambiental generado por las acciones antrópicas.
Todos conocemos que las consecuencias de estos desastres provocados son la pérdida de infraestructura, la pérdida de cosechas y áreas agrícolas, la pérdida de viviendas y lo más cruento y doloroso la pérdida de vidas humanas que enlutan a miles de hogares. Vías colapsadas, infraestructura deteriorada que ascienden a millones de soles al año, monto que pudo ser utilizada para el desarrollo y no para paliar desastres, que no necesariamente son naturales como sostienen muchos; los paganos, los pobladores más pobres, los que menos tienen son los más afectados; no sólo se genera pobreza sino también se inicia otra línea interesante en temas de salud, las inundaciones y anegamientos son propicios para que la población de vectores se incremente y empiecen las epidemias; es decir, que estos desastres conducen a que la población se vea afectada no sólo físicamente sino también psicológicamente cuya recuperación tardará años.
Los desastres, como podemos apreciar, no son acontecimientos imprevisibles y la tecnología actual es suficiente para identificar los peligros que amenazan a una población y prever las zonas y asentamientos que se verían afectados; pero es el hombre quien subestima a la naturaleza, desatendiéndola lo que constituye un factor desencadenante de la ocurrencia de los desastres; las leyes nacionales y locales (Ordenanzas) prevén de una Comisión especial para estos casos, pero deben de entrar a actuar no cuando ocurra el desastre sino meses antes y, sustancialmente ejerciendo autoridad para que los proyectos de inversión y desarrollo cuenten con los estudios de impacto ambiental y que éstos sean implementados adecuadamente.
Es imprescindible la toma de conciencia en todos los niveles de la población de que el ambiente que nos rodea y de donde obtenemos nuestros recursos, viene a ser parte inherente al hombre, a la sociedad y a las instituciones; toda acción emprendida para alcanzar el desarrollo que anhelamos, debe de implementarse utilizando las herramientas y tecnología compatibles con el entorno, no desequilibrando las fuerzas dinámicas de los ecosistemas naturales, no desechando residuos que alteren la capacidad de carga y de recuperación del ambiente; es decir que en todas las acciones que emprendamos debemos ceñirnos a la capacidad de respuesta del ambiente a los efectos e impactos de nuestras acciones. Este es un enfoque que debe de tomarse en cuenta dentro de una perspectiva integral acerca de la manera de cómo debemos ver los desastres, que no son tan naturales, sino que se deben en gran medida a la desacertada participación del hombre.

(*) M.Sc. en Ciencia y Tecnología Ambiental. Consultor. Mundoandino2005@yahoo.es

- Los huaycos e inundaciones no necesariamente son “fenómenos naturales”
- Los incendios, la tala y la deforestación son las causantes más importantes.
- La falta de una adecuada planificación genera los deslizamientos, derrumbes y huaycos; las fotos son evidentes; un pontón que sólo sirvió para retener el material de arrastre; taludes con fuertes pendientes y sin cunetas de coronación y la falta de estabilización provocando deslizamientos y derrumbes.
- Crecida de un río que genera costosas acciones posteriores.

miércoles, 14 de febrero de 2007

RESUMEN DE LA CONTAMINACIÓN DEL CENTRO DEL PERÚ

El medio ambiente aire, agua y suelo de la región central del Perú está tremendamente contaminado: subcuencas de los ríos San José- Anticona, San Juan, Yauli, Huayhuay, laguna de Huascacocha, lago de Junín de los Reyes o Chinchaycocha; cuenca del río Mantaro, zona agrícola del Valle del Mantaro, etc., especialmente por los relaves, botaderos de desmontes, sedimentos, rebose de las canchas de relaves, agua ácida de las minas, aguas servidas, dispersión de los contaminantes secos por el aire y otros tóxicos, que eliminan sin ningún tratamiento a los recursos hidrográficos nombrados las 17 compañías mineras en actividad, la refinería de la Oroya y las 67 mineras abandonadas.

A la cuencas del río Mantaro y del lago de Junín, eliminan sin ningún tratamiento las compañías mineras por año cerca de 50,000 de metros cúbicos solamente de relaves y tanto el lago de Junín como el río Mantaro que nace de este lago, se hallan contaminados. El lago expande la contaminación a las zonas de pastoreo de su periferia cuando la compuerta de Upamayo se cierra para aumentar su volumen de agua. Por estos vaivenes del nivel de agua del lago, se estima que se han contaminado e inutilizado 80.000 hectáreas alrededor del lago, como así también han depredado la fauna y flora.

En 1978 en la Reserva Nacional de Junín, según Dourojeanni, habían 368 especias de vegetales y 98 especias de aves y en 1998, según Chauca solamente habían 26 especias de vegetales y 36 de aves. Han desaparecido la rana gigante de Junín, batrachoprynus macrostomus, la trucha y está extinguido o en vías de extinción el zambullidor, podiceps taczanowskii, ave símbolo de lago. Se comprobó por estudios histológicos que la rana se extinguió por intoxicación por el cobre, principal componente de los relaves que se eliminan al lago; el zambullidor, por desaparición de su principal alimento: el oriestas y la trucha por la acidez. La contaminación a inutilizado 80, 000 de terreno alrededor del lago. Se calcula que el lago de Junín se encuentra contaminado en cerca del 50%, los relaves y otras sustancias contaminantes están sedimentando. reduciendo su profundidad y generando su envejecimiento o eutrofización. Se ha estimado que dentro de 3 décadas se colmatará este lago.

El complejo metalúrgico de la Oroya ahonda la contaminación del río Mantaro, que ya nace contaminado del lago de Junín. Según el Programa de Adecuación del Medio Ambiente (PAMA), redactado por la misma empresa eliminan tóxicos líquidos por 40 efluentes al río y eliminan al aire: 1000 toneladas de bióxido de azufre, 2500 toneladas de plomo, 2500 toneladas de arsénico, 20 toneladas de cadmio y 20 toneladas de material particulado, en promedio por día, solamente por la chimenea más alta de 167.50 metros de altura, sin contar los contaminantes tóxicos que eliminan por las 94 chimeneas pequeñas y el incinerador industrial que tiene el complejo. Además el río Mantaro aumenta su contaminación en la Oroya por los relaves y otras sustancias tóxicas que le llegan por el río Yauli, que trae de las minas que están en las inmediaciones de la laguna de Huascacocha, que se halla también marcadamente contaminada. El Comercio dijo: que si se dejara de eliminar los relaves y otros agentes tóxicos, pasarían 500 años para la recuperación del ecosistema de la laguna Huascacocha.

Una investigación de la Asociación Interamericana de Defensa del Medio Ambiente demuestra que la calidad ambiental de la Oroya se ha deteriorado seriamente desde que el complejo de la Oroya paso a manos de Doe Run. Según informaciones proporcionadas por la propia empresa, las concentraciones de plomo se elevó en 1,163%, arsénico 606% y cadmio 1,990% (Portugal y Cols. Los Humos de Doe Run, 2006.)

El río Mantaro es una cloaca de las compañías mineras; es un río muerto 100% y profundamente contaminado, especialmente por metales pesados: cobre y cadmio 4 veces más de los permitido, plomo 13 veces más, hierro más de 30 veces y en ciertas épocas del año llega a más de 160 veces más de lo permitido. Con esta agua tremendamente contaminada se está irrigándose la zona agrícola del Valle. Investigadores noruegos y canadienses recomendaron no irrigar con esta agua sino previo tratamiento, para no contaminar los alimentos que produce y no depredar el suelo. En Oroya, Pilcomayo y Chupuro se halló plomo en el suelo: 3010, 2079 y 1160 ppm; respectivamente; lo máximo permitido es 230 ppm.

Además el agua que consume Huancayo y el centro del Perú no es potable; está fehacientemente comprobado que está contaminado con heces.
Es preocupante que las compañías mineras y las autoridades de todos los niveles concientes del enorme riesgo que generan los contaminantes, a la salud, biodiversidad, ecosistemas y medio ambiente, no han dado prioridad, por lo menos cumplido sus PAMAs, que podrían haber atenuado más no eliminado la contaminación y lo que es aún más grave, las autoridades no les exigen.
Más tarde que nunca será una realidad.

Dr. Godofredo Arauzo
Montero Rosas 203
El Tambo Huancayo
Tel.: 064252052
E mail: godo_ara@hotmail.com

martes, 13 de febrero de 2007

Nevado Pastoruri puede desaparecer en 10 años



Conocido nevado forma parte del circuito turístico de la ciudad de Huaraz.

Director de Glaciología del Inrena advierte que glaciar ha perdido el 40% de su superficie.
Turismo contribuye a una desaparición más rápida de la montaña más visitada en Huaraz.

Los efectos del calentamiento global comienzan a sentirse en nuestro país. Sucede que el nevado Pastoruri (5,240 msnm), uno de los más visitados por los turistas en la Cordillera Blanca, podría desaparecer en aproximadamente diez años, advirtió el director de la Unidad de Glaciología del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), Marco Zapata.

El especialista explicó que, entre los años 1995 y 2005 el Pastoruri perdió el 40 por ciento de su superficie glaciar debido al calentamiento global. "En 1995 hicimos una medición que arrojó 1.8 kilómetros cuadrados de superficie. En el 2001 pasó a 1.4, y en 2005 llegó a 1.1. De continuar esta situación, la montaña podría desaparecer en diez años", aseveró.

TURISMO AFECTA EL NEVADO. Asimismo, señaló que, en la actualidad, el Pastoruri, ubicado en el Callejón de Huaylas (a tres horas de la ciudad de Huaraz), no es considerado propiamente un glaciar, sino simplemente una capa de hielo dentro de la Cordillera Blanca.

Mencionó que el factor ambiental es preponderante en este tema y que aún no se tiene definido en qué porcentaje la afluencia diaria del turismo contribuye a una desaparición más rápida de la montaña.

PROBLEMA IRREVERSIBLE. Zapata reveló que el problema de la deglaciación del Pastoruri, al igual que el de otros nevados del país y del mundo, constituye un efecto irreversible. "Dependiendo del incremento de la temperatura global, en 2020 es probable que varios glaciares ubicados por debajo de los cinco mil metros tiendan también a desaparecer", precisó el experto.

El funcionario del Inrena recordó que la superficie de la Cordillera Blanca pasó de 723 kilómetros cuadrados, en 1970, a 611, en 1997. Es decir, tuvo una pérdida del 15.46 por ciento de su extensión. "La situación es crítica. De acuerdo con un inventario realizado en 1970, nuestro país tenía dos mil 41 kilómetros cuadrados de superficie glaciar. Sin embargo, en 1995 se constató que la superficie había bajado a mil 594 kilómetros cuadrados", acotó el especialista.

Diario Perú 21
http://www.peru21.com.pe/P21Impreso/Html/2007-02-13/ImP2Peru0670087.html

lunes, 12 de febrero de 2007

El Niño y el Calentamiento Global

(Piura).- Dicen que el sol ardiente se ha ensañado con la ciudad. Víctimas del calor, pedimos clemencia al astro rey y las lluvias siguen escasas. El Niño aún duerme mientras la tierra se calienta. El calentamiento global, lo han denominado. ¿Tiene algo que ver el comportamiento del fenómeno El Niño con el calentamiento global? Rodolfo Rodríguez, profesor de la facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura, experto en climatología, ayuda a despejar algunas dudas acerca de este posible vínculo entre ambos fenómenos.
El especialista señala que el calentamiento global se está presentando debido al aumento del efecto invernadero; es decir, el calor que ingresa a la tierra a través de la atmósfera en forma de radiación solar no sale con la misma facilidad con la que ingresa porque la atmósfera contiene gases que impiden su salida. “El calentamiento global, producido de manera natural y equilibrada, es necesario para mantener el calor y evitar que la tierra se congele. Sin embargo, a causa de la gran actividad industrial del hombre, con gran emisión de gases a la atmósfera, existe un grave trastorno en el efecto invernadero que genera el calentamiento de la tierra con los consecuentes drásticos cambios climáticos en el planeta”.
Se han realizado algunos modelos de previsión de cómo afectaría este calentamiento global al fenómeno El Niño. Los resultados indican que un calentamiento de la tierra producirá que los eventos El Niño de gran magnitud sean cada vez más frecuentes (1982-83 o 1997-98). Rodolfo Rodríguez señala que “cuando ocurrieron las lluvias de 1983, algunos científicos que estudian el comportamiento climático, estimaban que eventos de esa magnitud se daban solamente una vez cada cien años, pero pasaron 15 años y se repitió la magnitud del fenómeno en 1998”. Esta variación en la periodicidad de El Niño refuerza la teoría de que el calentamiento de la tierra puede devenir en lluvias muy fuertes con mayor continuidad para nuestra región.
Ante esta preocupante situación, Rodríguez recomienda que se limite aquellas actividades que afectan severamente al medio ambiente en sus tres escenarios: tierra, mar y aire. Son éstos, dice, los que están recibiendo los contaminantes, producto de la actividad industrial del hombre. “El agua de los mares, los suelos y el aire merecen, por nuestro propio bien, un tratamiento más responsable en el manejo de contaminantes”.

¿Será fenómeno o lluvias esporádicas?
Al contrario de lo que todos esperaban, las lluvias en el norte del país aún no se han presentado con la intensidad que se pronosticaron. El ingeniero Rodríguez busca una respuesta a esta interrogante de muchos. “El Niño no necesariamente implica lluvias desde el inicio del año. Sabemos que el periodo de lluvias en nuestra región tiene su máximo en el mes de marzo. Todavía estamos en los primeros días del año y por lo tanto es de esperar que en los próximos semanas o meses haya una mayor cantidad de precipitaciones”. Asimismo, señala que según los actuales indicadores océano-atmosféricos, estamos frente a un ‘Niño débil’. Sin embargo, se debe seguir muy de cerca los indicadores climáticos como la temperatura del mar, además de la dirección e intensidad de los vientos y de esa manera estar alerta ante un posible cambio súbito que podría ocasionar desastres indeseados.

Dirección de Comunicación
Universidad de Piura

viernes, 9 de febrero de 2007

Cambio Climático - Al Gore en Madrid

Madrid, 8 de Febrero

"El debate ha terminado, es la hora de actuar"
Un pragmático Al Gore llama desde Madrid a sumar esfuerzos en contra del cambio climático

"La Tierra está en peligro, pero tenemos todo lo necesario para salvarla, a excepción de la voluntad política, pero ésta es un recurso renovable", con estas palabras concluía su presentación el ex vicepresidente de los EEUU, Al Gore, en el arranque del I Encuentro de Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se clausura hoy en Madrid.
La gran variedad de un público, que superó las mil quinientas de personas, evidenció que este serio problema ambiental es capaz de concitar administración política sin distinción de colores, empresa y universidad, amén de organizaciones ecologistas.
En su presentación con el apoyo de gran pantalla, Al Gore demostró talento y tablas de líder global, capaz de contagiar entusiasmo por las causas justas. Subrayó el significado de "oportunidad" que encierra la palabra "crisis" y no ahorró ideas en la búsqueda de soluciones. Carisma, poder de comunicación y entrega cívica, se conjuntaron para terminar de convencer a una audiencia ya ganada de antemano, de que es finalizado el tiempo del debate en torno al cambio climático y ha llegado el de las responsabilidades colectivas y las actuaciones.
Profusión de gráficos y datos y argumentos científicos certificaron la gravedad del problema y dieron paso a una fuerte inyección de estímulo: "Es el momento en que si te comprometes con algo, la Providencia también se mueve. Es el momento de actuar so pena que nuestros hijos nos pregunten por qué nos quedamos dormidos. He aquí el gran reto moral que tenemos por delante".
La desertización, deshielo, sequías, inundaciones, nuevas enfermedades, extinción de especies... son los temas fue abordando el conferencista de honor. Atrás quedaba una larga hora de impactante presentación multimedia; atrás las imágenes de los glaciales hundiéndose, las montañas privadas de blanco; atrás imágenes desoladoras de los osos errantes, las aves despistadas, las especies que nos dejan; atrás el desfile de calamidades, los números tan alarmantes como irrefutables; las estadísticas demostrando que nos encontramos ante el mayor problema que jamás haya afrontado la humanidad.
Con su "show" bien construido, espectacular y desolador a un mismo tiempo, con sus sucesión de "incómodas verdades", Al Gore hunde a la audiencia, pero después con más coraje aún la resucita. Con poderío sobre el tablado, armonía en los gestos, el líder medioambiental gana adeptos para esta cruzada planetaria. "El ahora o nunca" de quien con unos pocos votos de más se hubiera hecho con la presidencia estadounidense, se deja sentir en el graderío como reto inaplazable.
Su enorme cuerpo, su verbo potente, su gesticulación armonizada, su espíritu convencido... va devolviendo la esperanza a los presentes, al dar por agotado la era del pesimismo. Su emplazamiento es en realidad para toda una generación: "Tenemos que preguntarnos cómo queremos que nos recuerde la historia. Si como los que fallamos y destruimos el planeta o como quienes tuvimos el valor para hacer cambios difíciles."
Tras insistir en que la lucha contra el calentamiento global es un empeño que debe reunir a todas las banderas políticas, llega el guiño a nuestro país: "España puede liderar la lucha contra el cambio climático en Europa". Con el Congreso, Madrid ya ha dado los primeros pasos en ese sentido.

La Redacción
Fundación Ananta

El calentamiento global del planeta es un problema global con repercusiones locales
El dióxido de carbono y otros gases calientan la superficie de nuestro planeta de forma natural, y de esa manera parte del calor solar queda atrapado en la atmósfera. Este fenómeno es positivo porque permite que la Tierra sea habitable. Sin embargo, quemando combustibles fósiles -como carbón, gas o aceite-, y deforestando, hemos incrementado dramáticamente la cantidad de CO2 en la atmósfera, por lo que las temperaturas están aumentando.
La inmensa mayoría de científicos afirma que el calentamiento global es un fenómeno real, que ya está ocurriendo y que es el resultado de la actividad del hombre y no un fenómeno natural. Las pruebas son apabullantes e innegables.
Sin duda podemos solucionar este problema. De hecho, tenemos la obligación moral de hacerlo. Pequeños cambios en nuestra rutina diaria pueden significar, sumados, diferencias enormes para detener el calentamiento global. Todos tenemos una responsabilidad y una oportunidad de actuar; en especial las administraciones locales por su cercanía al ciudadano y el impacto de sus decisiones. El momento de unirnos para solucionar el problema es AHORA.

Breve historia del calentamiento global
A finales del siglo XIX, finalizó una etapa de 400 años conocida como "pequeña glaciación", tras la cual comenzaron a elevarse las temperaturas. El químico sueco, Svante Arrhenius, postuló entonces por primera vez la hipótesis de que los incrementos o descensos en concentraciones de gases de efecto invernadero podrían influir en las variaciones de las temperaturas, en un intento de explicar las eras glaciales.
En aquel momento, sus coetáneos rechazaron radicalmente esta teoría y, aún hoy, las tesis que defienden la actividad humana como principal causa del calentamiento global han encontrado críticos, que argumentan que no está demostrado que el incremento de las temperaturas vaya a continuar produciéndose en el futuro.
Lo cierto es que los modelos climáticos más recientes muestran que el calentamiento producido entre 1975 y 2000 es en gran medida antropogénico y que es probable que continúe si no se empieza a controlar el problema, cuya principal causa es la emisión de gases de efecto invernadero. De continuar con las tendencias presentes, en los próximos 300 años se emitirá la misma cantidad de carbono que en los últimos diez milenios.
Actualmente estamos presenciando algunos de los cambios provocados por el aumento de las temperaturas. La disminución de la capa de nieve y los cambios meteorológicos pueden influir en las actividades humanas y en los ecosistemas, obligando a algunas especies a emigrar de sus hábitat para evitar su extinción. Por otro lado, el deshielo de los polos, podría provocar un aumento de 125 metros del nivel del mar en los próximos cien años.
Teniendo en cuenta que con un aumento de 6 metros, Londres y Nueva York se inundarían, las consecuencias serían devastadoras.
Los científicos opinan que, para poder evitar el serio impacto que tendría el daño medioambiental causado, las emisiones de CO2 deberían reducirse inmediatamente, a pesar del coste económico que algunos dicen supondrá para las naciones altamente industrializadas. Varios economistas, sin embargo, han asegurado que mientras que el cambio climático produciría reducciones del 20% en el crecimiento económico mundial, tomar las medidas para evitarlo no sobrepasaría un 1%

Cosas que puedes hacer para frenar el calentamiento global
- Cambia las bombillas: Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilos de dióxido de carbono al año.
- Conduce menos: Anda, monta en bicicleta, utiliza medios de transporte públicos. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4 km y medio que no conduzcas.
- Recicla: Puedes ahorrar más de 730 kilos de dióxido de carbono al año al reciclar únicamente la mitad de la basura que se produce en casa.
- Revisa los neumáticos: Un correcto mantenimiento del inflado de los neumáticos puede reducir el gasto de combustible en más de un 3%. El ahorro de 4 litros de gasolina evita que 6 kilos de CO2 salgan a la atmósfera.
- No uses tanta agua caliente: Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de CO2 al año. Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de dióxido de carbono.
- Evita comprar productos con mucho embalaje: Puedes evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura en un 10%.
- Ajusta el termostato: La oscilación de 2 grados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono en un solo año.
- Planta un árbol: Un solo árbol absorbe una tonelada de CO2 durante toda su vida.
- Apaga los dispositivos electrónicos: Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera.

Antonio Cortés antonio.cortes.r@gmail.com
Joaquin Tamames http://www.fundacionananta.org/

lunes, 5 de febrero de 2007

NOTICIAS: París AFP 03-Feb-3007

El hombre ha cambiado el clima y sus crecientes emisiones de dióxido de carbono y otros gases provocarán un peligroso calentamiento de la temperatura de la Tierra y trastornos meteorológicos como frecuentes olas de calor, huracanes o sequías que se dejarán sentir durante más de un milenio.
Son las conclusiones del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, según sus siglas en inglés) divulgado el viernes en París.
Este texto, el cuarto publicado por este organismo dela ONU, advierte que la Tierra experimentará en el siglo XXI un calentamiento de entre 1,8 y 4 grados, el nivel del mar pueder ascender entre 28 y 43centímetros y aumentarán los devastadores fenómenos meteorológicos. Según unos 500 especialistas del IPCC reunidos en París durante una semana, el calentamiento del planeta "es debido con un 90% de probabilidad" a las emisionesde dióxido de carbono y otros gases que causan el efecto invernadero provocadas por la mano del hombre.
El IPCC estimó además que las emisiones "pasadas y futuras de dióxido de carbono seguirán contribuyendo al recalentamiento y a la elevación del nivel de los mares durante más de un milenio". El informe de este importante grupo de expertos, que debería regir en los próximos cinco años las decisiones de los gobiernos en materia medioambiental,es el más alarmante de los que ha elaborado el IPCC, ya que deja claro que el calentamiento global es una realidad y se debe con casi total seguridad a la mano del hombre.
"El calentamiento global es un hecho y es realmente fuerte. Todo lo que nos rodea, los océanos o disminución de la nieve, da testimonio de este fenómeno", declaró el experto francés Jean Jouzel.
Si los diferentes Estados no ponen los medios para reducir la contaminación de la atmósfera, la temperatura podría aumentar hasta 6,4%. Esta cifra es una media, lo cual implica que existirán enormes diferencias entre regiones y habrá zonas más castigadas que otras como los polos, que sufrirán importantes deshielos. Además, con la subida de la temperatura de la tierra, subirá también la del agua. Todo ello provocará cambios climáticos inesperados y funestos como olas de calor fuertes, ciclones tropicales, los tifones y huracanes más intensos y frecuentes, sequías terribles y desaparición de importantes superficies fértiles. Estas transformaciones obligarán a decenas de miles de personas a abandonar sus casas y el número de refugiados climáticos será superior al de los refugiados de las guerras, advirtieron algunos expertos.
"El aumento de 40 centímetros en el nivel de los océanos significará que 200 millones de personas deberán abandonar su hogar y su lugar de residencia", advirtieron.
El informe explica además cómo la concentración dedióxido de carbono en la atmósfera causa el llamado efecto invernadero, que impide la ventilación correcta del planeta y por tanto provoca su calentamiento. En este momento, la concentración de CO2 en la atmósfera es de 380 partes por millón, frente a las 270 partes por millón registradas en 1750. Según el IPCC, en ningún caso irá más allá de 550 partes por cada millón. En cifras globales, en cinco años, las emisiones de CO2 pasaron de 6.400 millones de toneladas a 7.200 millones, lo cual muestra que la comunidad internacional está lejos de cambiar su comportamiento.
El IPCC, creado en 1988 por la ONU y la Organización Meteorológica Mundial, para mediar entre los investigadores y los gobernantes, es probablemente la voz más respetada en la materia y tiene por misión alertar a los dirigentes mundiales.
Con este informe, los expertos desean que la comunidad internacional dé una respuesta fuerte y unida que implique una continuación y un perfeccionamiento del Protocolo de Kyoto, destinado a reducir las emisionesde dióxido de carbono (CO2), cuya primera fase expira en 2012. Este protocolo todavía no ha sido ratificado por Estados Unidos, primer contaminador mundial.